Nuestra casita de cartón

Hoy quería hablaros de uno de los juguetes de mis hijos al que, desde luego, más rendimiento le han sacado. Esta casita se la regalaron sus tíos a Julia el año pasado en su cumpleaños. Cuando les vi aparecer por la puerta, con toda la ilusión del mundo pintada en su cara, y con un gran paquete, pensé que les mataba. Nosotros vivimos en una casa pequeña, así que a la hora de jugar toda la vivienda es suya: lo mismo me encuentro a Julia como profesora y todos sus peluches en mi habitación, como mi sofá se convierte en una caravana con la que viajar por el mundo. Por eso la familia está avisada de que un juguete de grandes dimensiones tiene muchas probabilidades de quedarse en casa de los abuelos. Creo que se asustaron un poco al ver mi expresión y enseguida me dijeron: “no te preocupes, que se pliega muy bien”. Y es verdad. Es uno de los juguetes más bonitos y prácticos que utilizan. Una vez plegada, la guardo como un paquete plano debajo de mi cama. Y la utilizan muchísimo. Les encanta llegar del cole y meterse allí a merendar o jugar a que son una familia, exploradores en el desierto o incluso, que es su cohete para viajar a otro planeta. O a los dos cerditos y el lobo con su padre (su preferido) Es su rincón secreto, su escondite, donde dejan volar su imaginación. Igual es algo heredado, porque yo con mis hermanos me pasaba horas convirtiendo nuestra habitación en una tienda de campaña gigante. La que llegábamos a liar para montar la estructura con diferentes mantas y todo lo que encontrábamos por casa. ¡Pero cuántas horas de diversión!

_MG_2797_MG_2796juliacasaCómo apreciaréis en las fotos, nuestra casa está baqueteada de tanto uso, pero sigue aguantando lo que le echen. Sus tíos trajeron también una caja con pinturas de dedo para decorarla, pero reconozco que las usamos para otra cosa, porque me encanta así, blanquita (aunque últimamente he pensado que igual hacemos un proyecto chulo whasitapeándola) Mirad qué bonita queda en el lookbook de Zara Mini. 342fc539185ebe439eeba2b0bbcc16d7

Así que os la recomiendo como juguete divertido y, a la vez, bonito (reconozco que busco la estética en todo) para vuestros niños. De hecho, nosotros acabamos de regalársela a Leo, el bebe de un año de mi amiga Marta. Esperemos que le guste tanto como a Mateo y Julia. {Yo la compré en D´carton, una tienda online con un surtido enorme de juguetes de este material. Echadle un vistazo porque merece la pena}