De brunch en el Deluz

Me resulta raro publicar hoy este post, cuando de repente el otoño ha llegado a Madrid. Pero bueno, así me sirve para levantar el ánimo, viendo el día tan espléndido que tuvimos. A principios de agosto mi amiga Mónica cumplía años (pocos) y se nos ocurrió que qué mejor que celebrarlo tomando un brunch en el restaurante Deluz. Para los que no lo conocéis, os contaré que es un restaurante situado en lo que antiguamente era una espectacular casa señorial, en una de las zonas más bonitas de Santander, el Sardinero. _MG_0182_MG_0200_MG_0229Mateo, Julia e Irene, encantados. Con todo el jardín a su disposición para  jugar a sus anchas. No sé si os pasa a las que sois madres, pero siempre que acudimos a un restaurante me debato entre el “son niños y no puedo pretender que estén sentados dos horas” y el “por dios, que no molesten a la gente”. Así que fue estupendo poder charlar tranquilamente, mientras ellos se lo pasaban en grande corriendo de aquí para allá. _MG_0238

El brunch delicioso. Croissants, tostadas de centeno con mermelada lebaniega y mantequilla, jamón ibérico y tomate, huevos Benedictine, salmón marinado, Roast Beef de ternera ecológica y una pequeña selección de postres. Acompañado de café, zumos y una copa de cava.

_MG_0204_MG_0207_MG_0225Planazo en toda regla si pasáis un fin de semana en mi tierra. Y da igual que el tiempo no acompañe, os dejo el enlace del Deluz para qué comprobéis que su interior es, si cabe, más bonito aún.