Nuestro calendario de adviento.

Si hace unos años alguien me hubiese dicho que yo estaría haciendo calendarios de Adviento, le hubiese observado desde la altura que me proporcionaban mis altísimos tacones y le habría fulminado con la mirada. Pero llegan los hijos y trastocan toda tu vida (para bien, está claro). Así que no me importa reconocer que me he convertido en una madre “pastelito”, como dice mi amiga Carmen.

Actualmente esta tradición del Norte de Europa está muy extendida en nuestro país y la verdad es que a los niños les encanta recibir a diario su pequeña sorpresa. A mi hija Julia, que acaba de cumplir tres años, le ha venido genial también para interiorizar el concepto de calendario, de cómo van pasando los días hasta llegar a la Navidad. En nuestro caso, lo fabricamos con sobres de papel craft, blondas, whasi tape, baker twine, troqueladoras y algunos adhesivos que podéis encontrar en las tiendas Tiger. No sé si conocéis esta cadena danesa de tiendas, yo tengo una cerca de casa y reconozco que es mi perdición. Tienen de todo, a muy buen precio y el apartado infantil es muy creativo. Y las adictas a la palepelería como yo, encontramos verdaderas maravillas.

Lo hemos colgado en el cuarto de los niños y lo hemos rellenado de chocolatinas, sugus, nubes… y pequeños premios, como desayunar chocolate con churros o un vale para ir al cine a ver una película de dibujos. Pero pueden meterse muchas cosas, cromos que estén coleccionando, algún juguete pequeño, unas pegatinas… las posibilidades son muchas. Dependerá de la edad y los gustos de vuestros hijos.

Además, puede ser una manera divertida de pasar una tarde en casa con vuestros peques, si les dejáis decorar alguno de los sobres. ¿Tenéis vuestro calendario? ¿Con qué lo habéis fabricado?