Doméstico, la compañía del hogar

Cuánto tiempo hace que no os contaba nada. En parte, ha sido algo premeditado, en junio decidí tomarme las cosas con más calma y pasar más tiempo con mis peques. Luego la mudanza (y lo que me queda), las vacaciones, etc, han hecho que el blog haya estado más callado que de costumbre. Pero hoy vuelvo para contaros uno de los planes que más he disfrutado este verano en Santander: el Patiochico de Doméstico, la compañía del hogar.

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Hace aproximadamente un año, subía medio corriendo la cuesta de Lope de Vega, porque era noche de chicas y había quedado con mis amigas para tomarnos unos mojitos de fresa en La Escondida. De repente, en la otra acera, vi a una chica que se afanaba en colocar lo que, desde varios metros de distancia,  me pareció un escaparate irresistible. Así que en un impulso, tuve que cruzar la calle para descubrir LA TIENDA, Doméstico. Era justo la noche antes de su inauguración. y su propietaria, María Arancil, debió asustarse un poquito ante la loca que pegaba la nariz en su cristalera, intentando no dar gritos de emoción ante lo que veía. A los dos días, volví de nuevo para descubrir el proyecto de esta joven arquitecta, que después de trabajar en Madrid y viajar por todo el mundo, decidió volver a sus raíces y abrir un estudio de Arquitectura y su propia tienda, para acercar su trabajo a través de pequeños objetos del hogar en un espacio muy singular, fruto de una preciosa restauración. IMG_2502IMG_2508IMG_2513IMG_2207IMG_2211IMG_2206

Para mí se ha convertido en visita obligada en cuanto llego a Santander. Me encanta pasarme por allí para charlar con María y ver todas las novedades que va incorporando a la tienda.Y de esta manera poder ver muchas de los productos que tengo “fichados” en blogs internacionales de decoración o conocer nuevas marcas que María descubre a través de sus viajes. Y si estoy en Madrid, siempre me queda el recurso de pasarme por su recién inaugurada tienda online. Pero además este verano, María ha abierto el Patiochico, un espacio al que se accede a través de la tienda, y que ha servido para relajadas tardes con amigos, tomándonos una deliciosa limonada del gastrocorner de Doméstico o leyendo publicaciones y revistas de decoración de diferentes países.

IMG_2549IMG_2521IMG_2533IMG_2536IMG_2540IMG_2597IMG_2589Así que aquí tenéis mi primera recomendación para todos aquellos que me habéis preguntado por sitios especiales en Santander. Detrás de Doméstico vais a encontrar el sueño de una emprendedora, decidida a llenar nuestras casas de diseño y de cosas bonitas. Una selección personal de productos únicos, bellos, diferentes y originales que María busca con todo el cariño para sorprender a la clientela de esta Concept Store. ¡No os la podéis perder!

 

Fin de semana en Vizmalo

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Este fin de semana ha sido un tanto especial, ya que nos fuimos a un pequeño pueblo de Burgos con los amigos del colegio de mi marido y sus familias. Qué gozada conservar este tipo de amistades, después de tantos años y la distancia que pone la vida ¿verdad? Me encanta verles juntos, contando batallitas del cole y riéndose de los mismos chistes de siempre. El fin de semana ha sido todo un éxito. Los niños se lo han pasado genial, jugando todos juntos y los mayores hemos disfrutado mucho viendo su complicidad. Éramos tres parejas y seis niños. Mateo, el mayor, con 6 años y el más pequeño, Diego, un bebote rubio de dos años, que nos tenía a todos enamorados. Alquilamos esta casa y la verdad es que os la recomiendo si pensáis visitar la zona. Es realmente espaciosa, confortable, y preparada para recibir a mucha gente. Además cuenta con un pequeño patio con jardín cerrado, así que perfecto para que los niños pudiesen jugar a sus anchas e incluso montar en bicicleta. Como veréis en las fotos, tenía un pequeño anexo de piedra, y bajo él, una habitación con un pozo que ha servido para desatar la imaginación de los niños. Cada dos por tres les veía bajar con linternas, dispuestos a explorar su gruta. Muchas veces en fila, cogidos de una misma cuerda, jugando a los escaladores. Y por las noches, salían a cazar gamusinos, aunque todo hay que decirlo, no consiguieron atrapar ninguno. Ellos felices con su pequeño castillo y todos los rincones disponibles para explorar. Y una aclaración, pese a la leyenda, a nosotros no se nos apareció el fantasma Ruth por ningún lado. Me quedé sola un rato el domingo por la mañana, adelantando unas fotos que tenía que hacer, y pensando que como viese algo raro, salía corriendo y no paraba hasta Lerma. Pero la fantasma fue muy simpática y tuvo consideración conmigo 😉finde 5

Encima nos hizo un tiempo buenísimo, así que hemos aprovechado para hacer pequeñas excursiones con ellos. Todo muy relajado, nada de rutas de senderismo, que todavía son muy pequeños. Saliendo del pueblo, enseguida cogimos un camino que nos llevó a un bosque cercano y bastante accesible. Yo no sé la de hojas, bayas y bellotas que llegamos a recoger. Cada dos pasos se paraban a mirar hormigueros o recolectar piedras, con esa curiosidad innata que les caracteriza. _MG_3308_MG_3329

Se nos ha quedado pendiente visitar el Monasterio de San Pedro de Cerdeña y Vivar, como quería Mateo. En un intento de desintoxicarle un poco de tanta Guerra de las Galaxias, su padre empezó a ponerle los dibujos de Ruy, pequeño Cid. ¿Os acordáis? Y ahora estamos pasando la etapa de caballeros medievales, batallas contra el enemigo y niños valientes. Una excusa perfecta para volver en primavera. _MG_3544

Con esta imagen del caballero andante oteando a la lejanía me despido. ¡Buena semana!

De brunch en el Deluz

Me resulta raro publicar hoy este post, cuando de repente el otoño ha llegado a Madrid. Pero bueno, así me sirve para levantar el ánimo, viendo el día tan espléndido que tuvimos. A principios de agosto mi amiga Mónica cumplía años (pocos) y se nos ocurrió que qué mejor que celebrarlo tomando un brunch en el restaurante Deluz. Para los que no lo conocéis, os contaré que es un restaurante situado en lo que antiguamente era una espectacular casa señorial, en una de las zonas más bonitas de Santander, el Sardinero. _MG_0182_MG_0200_MG_0229Mateo, Julia e Irene, encantados. Con todo el jardín a su disposición para  jugar a sus anchas. No sé si os pasa a las que sois madres, pero siempre que acudimos a un restaurante me debato entre el “son niños y no puedo pretender que estén sentados dos horas” y el “por dios, que no molesten a la gente”. Así que fue estupendo poder charlar tranquilamente, mientras ellos se lo pasaban en grande corriendo de aquí para allá. _MG_0238

El brunch delicioso. Croissants, tostadas de centeno con mermelada lebaniega y mantequilla, jamón ibérico y tomate, huevos Benedictine, salmón marinado, Roast Beef de ternera ecológica y una pequeña selección de postres. Acompañado de café, zumos y una copa de cava.

_MG_0204_MG_0207_MG_0225Planazo en toda regla si pasáis un fin de semana en mi tierra. Y da igual que el tiempo no acompañe, os dejo el enlace del Deluz para qué comprobéis que su interior es, si cabe, más bonito aún.